Imposible...

¿Imposible?

Imposible es sólo una gran
palabra utilizada por hombres
débiles que encuentran más
fácil vivir en el mundo que les
ha sido dado, que explorar el
poder que tienen para cambiarlo.

Imposible no es un hecho, es una opinión.

Imposible no es una declaración, es un reto.

Imposible es potencial.

Imposible es transitorio.

¿Imposible?

Nada es imposible


Técnicas de análisis: Catodoluminiscencia

Como es una de las técnicas que más empleo, me he decidido a contar un poco como funciona esta técnica... ya que en breve quiero publicar en el blog los resultados que voy obteniendo y me gustaría que mis sufridos amigos que me visitan de cuando en cuando tengan una breve referencia de cómo funcionan las técnicas que aplico. Es muy sencillo:

La catodoluminiscencia es un fenómeno por el que un haz de electrones impacta en un material "luminiscente", causando que éste emita luz visible... el ejemplo más común de esto es el funcionamiento de las pantallas de televisión antiguas. En mi caso, la catodoluminiscencia ocurre cuando un haz de electrones de alta energía incide sobre un semiconductor, lo que resulta en la promoción de electrones de la banda de valencia a la de conducción, dejando atrás un "hueco". Cuando un electrón y un hueco se recombinan (se aniquilan) es posible que se emita un fotón, la energía (color) de ese fotón y la posibilidad de que se emita un fotón (que es luz, y no un fonón, que es una vibración de las partículas colindantes) depende del material, su pureza y sus defectos.

En mi caso, el haz de electrones barre una determinada zona de la muestra (o bien hago medidas puntuales) y recolecto los fotones emitidos desviándolos mediante un espejo hacia un sistema de colección, siguiendo el esquema mostrado en la figura de abajo.

Por lo tanto, lo que haremos con esta técnica es recoger los fotones emitidos por la muestra cuando se le hace incidir un haz de electrones de alta energía. Fácil, ¿no?. Interpretar los resultados será el tema de otro post.

Españoles... ¿sois idiotas?

HAY un problema laboral del colectivo de controladores aéreos que afecta al 1,2% de la población española (600.000 personas) y casi todos saltáis como energúmenos pidiendo hasta el linchamiento de ese colectivo cuando el día anterior hacen otra reforma del sistema laboral más restrictiva, quitan los 420 euros de ayuda a 688.000 parados que están en la ruina y anuncian cambios drásticos a peor en la ley de pensiones que afectan al 80% de la población y nadie se indigna ni dice nada. ¿Sois idiotas?

Estáis pidiendo a gritos al Gobierno que se apliquen medidas que quitan el derecho a la baja laboral, a los permisos retribuidos y a las horas sindicales, sacar militares a la calle ¿sois idiotas?

Estáis leyendo que mintieron en los vuelos de la CIA, en el caso Couso, que González era la X del GAL, que gente del PP cobraba de la trama Gürtel, que hay políticos que cobran más de 230.000 euros al año, pero que nos cuestan más de 3 millones de euros, que la corrupción en la política no es excepción, sino norma, que ellos mismos se adjudican el derecho a cobrar la jubilación máxima con pocos años en las Cortes y a nosotros nos piden 40 de cotización, banqueros que consiguen del gobierno medidas duras contra los trabajadores y que tenían que estar en la cárcel por delitos demostrados de fraude fiscal y no decís nada, os quitan dinero para dárselo a esa gente que cobra cientos de miles de euros año, especula con nuestro dinero, defrauda a Hacienda y seguís callados ¿sois idiotas?

Tenéis una monarquía que se ha enriquecido en los últimos años, que apoya a los poderosos, a EEUU, a Marruecos y a todo lo que huela a poder o dinero, hereditaria como en la Edad Media ¿sois idiotas?

En Inglaterra o Francia o Italia o en Grecia o en otros países los trabajadores y los jóvenes se manifiestan hasta violentamente para defenderse de esas manipulaciones mientras en España no se mueve casi nadie ¿sois idiotas?

Consentís la censura en los medios de comunicación, la ley de partidos, la manipulación judicial, la tortura, la militarización de trabajadores sólo porque de momento no os afecta a vosotros ¿sois idiotas?

Sabéis quién es toda la gentuza de las revistas del corazón, futbolistas supermillonarios pero jamás escucháis a nadie como Saramago o Chomsky u otros mil intelectuales veraces y comprometidos con vuestros problemas ¿sois idiotas?

Si mucha gente responde sí, aún nos queda un poco de esperanza de conseguir acabar con la manipulación de los políticos y poderosos.

Si la mayoría contesta no, entonces estamos jodidos.


Carta al director del diario de Navarra

Prensa vs Investigación

Hoy estoy aquí para traeros un poderoso razonamiento que me ha llamado mucho la atención. La idea no es mía, sino de un sabio español (no es que no tengamos, es que no los escuchamos), el gran Ortega y Gasset.

Este razonamiento de que os quiero hablar empieza por el concepto de noticia (que ya se tenía allá por los años 20). La prensa industrial (la que persigue un beneficio económico de la noticia), que tiene en su poder la producción de prensa escrita, radiodifundida o televisada, selecciona las noticias que quiere publicar en base a un criterio que (de acuerdo con Ortega) es contraproducente para la propia sociedad. ¿Qué consideramos noticia?, si nos paramos a pensar, noticia es todo aquello que ocurre de forma puntual (es decir, no es noticia algo que ocurre en el día a día). La noticia se trata en un espacio de tiempo breve (con objeto de no aburrir) y se señala en ella aquello que el autor considera más importante. Normalmente, esta importancia viene dada por lo espectacular, esperpéntico o impactante de la situación que narre la noticia.

Dado que es la prensa quien gobierna la opinión del público, nos encontramos con que la opinión del público se forma a partir de hechos puntuales no desarrollados y que además no son representativos de la realidad de la sociedad. En esta problemática habla Gasset de una tercera labor de la universidad, la comunicación... conformando tres funciones: docencia, investigación y comunicación.

¿Por qué es esto importante?. De acuerdo con la opinión de Gasset, es función de la universidad corregir esa tendencia. Debemos convertir la prensa en un instrumento de cultura, en un vehículo con el que conectar los inconexos mundos de la investigación y el ciudadano de a pié. Me llama poderosamente la atención que un razonamiento elaborado en los años 20 siga tan vigente hoy en día... ¿cómo es posible que la gente conozca a Belén Esteban y no conozca a Punset?, ¿no será que la prensa se ha convertido en parte del circo?, ¿a qué extremos estamos degradando la cultura?. Por favor... futuros periodistas, sed difusores de la cultura y no os dejéis doblegar por los intereses económicos, que siempre dan preferencia al espectáculo frente a la información de interés real.
Extracto de Proverbios y cantares (Antonio Machado)

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.

Ser pionero no es una meta, es una forma de vida.

Ave fénix

Cualquiera que me conozca desde hace unos años sabrá de mi adicción al rock español, y de mi necesidad de practicarlo y de tocar rock con cierta asiduidad... para mí es verdaderamente una necesidad, aunque quizá a quien lo lea le parezca que simplemente le estoy vacilando o me estoy tirando un farol; nada más lejos. Yo comparo esta necesidad con la necesidad que tiene un fumador, un deportista, un alcohólico, un fiestero... sencillamente el rock es parte de mi identidad como persona, yo no me entiendo sin rock y necesito tocar a menudo para reencontrarme con mi "yo" de verdad. En esta vida pasan tantas cosas y todo cambia tanto (uno mismo cambia) que necesito tomarme un momento de pausa cada cierto tiempo para volver a hablar con mis principios y con las entrañas de mi pensamiento.

Conoceréis también que fui cantante y bajista del grupo "Código Rojo", con quienes llegué a dar muchísimos conciertos por la geografía andaluza y hasta nos hicimos un nombre por la zona. La mala pata quiso que nuestra aventura llegase al final progresivamente y, aunque el final se atisbaba en el horizonte desde hacía mucho, no se pudo hacer nada para remediarlo. No entraré a analizar las causas de aquella debacle, eso lo dejo para otro post... pero la experiencia, por amarga que fuese, sirvió para aprender y madurar ciertas pautas de comportamiento y para trazar ciertas líneas rojas que han quedado para siempre impresas en mi forma de ser con los demás. Aquella experiencia me marcó en lo emocional más de lo que soy capaz de reconocer, y me hizo cambiar mi forma de ser con los demás en ciertos aspectos muy concretos... de hecho, desde aquel momento uno de los principios básicos que debe cumplir cualquier persona para pertenecer a mi círculo de confianza es ser una persona comprometida, no sólo con los demás... sino consigo mismo; es algo complicado de explicar, pero no quiero en mi círculo de confianza a personas que no se ayudan a sí mismas, porque si no son así acabas siendo tú quien los ayudas... y eso no es algo malo en sí, lo malo es ayudar a quien no se ayuda a sí mismo (acaba siendo una ayuda vacía, pan para hoy, hambre para mañana).

Una de las cosas que más me dolió de aquello fue haber ayudado, haberme esforzado, haber sudado e invertido mucho tiempo... no sólo en un proyecto (después de todo, yo mismo formaba parte del proyecto, así que en cierta forma me estaba ayudando a mí), sino haberme involucrado personalmente en ayudar a personas que luego menospreciaron esa ayuda, vomitaron sobre ella y acabaron atacando a mis seres queridos (a mí también, pero quien me conoce sabe que eso me resbala). Como decía, la experiencia, lejos de hundir el ánimo me sirvió de lección para no volver a cometer los mismos errores, el más evidente y a la larga el que provocó la debacle fue el permitir la entrada en mi círculo de confianza a gente que no se ayuda a sí misma.

Afortunadamente la vida me concedió una segunda oportunidad, así que pude empezar de cero otra vez en el camino del rock... esta vez con gente distinta, con gente que sí se ayuda a sí misma, gente a la que puedo ayudar sin miedo y gente que son capaces de ayudarme a mí mismo también. En esta combinación sinérgica de personas, pensamientos, esfuerzos, estilos musicales y formas de pensar me encuentro ahora mismo. Un grupo (no sólo de música, sino en cualquier tipo de grupo social) se refuerzan una serie de valores de convivencia, entendimiento, diálogo y trabajo en equipo; valores que ahora soy consciente que no se trabajaron lo suficiente en la anterior etapa.

Ahora, varios años después de aquella experiencia, dispongo de una serie de "guardaespaldas" que me acompañan en este camino hacia el escenario. Ahora puedo mirar atrás, viendo en sus caras la misma mirada de confianza y respeto que yo espero transmitirles. Ahora tenemos espíritu de grupo y formamos, de nuevo, una pequeña familia... no es algo que se consiga de la noche a la mañana; requiere mucho esfuerzo, dedicación, diálogo y buenos y malos tragos... pero el resultado salta a la vista.

Se acerca el momento, quizá aún nos falten 5 o 6 meses, pero se ve en el horizonte el ansiado regreso a los tablados, al calor del público, a la emoción del directo, a la hermandad del rock. Una de las experiencias que más me han marcado en la vida es estar sobre un escenario, tocando un directo para un público que en su mayoría son grandes amigos de siempre... jugándote el tipo en cada acorde, en cada palabra que dices.. son tantas las cosas que pueden fallarte, y tanta la presión de ser la proa del barco que sería posible resistir sin las sólidas columnas que levantan esta bóveda. Mientras abrazas tu instrumento, sientes la música en el pecho y el palpitar en la sien; miras a un lado y tu compañero (cualquiera de los que me acompañan en este camino) te devuelve una mirada de apoyo que te da la seguridad necesaria para seguir adelante. Es complicado transmitir el grado de apoyo que son capaces de aportarte en esos momentos, aunque no sean conscientes de ello. Sin ellos nada de esto sería posible, jamás habría vuelto a disfrutar así del rock.

Sí... se acerca el momento en el que, armado con un instrumento, volveré a pisar un escenario y a dejarme la garganta en él; se acerca el momento porque tengo una escolta de lujo, unos guardaespaldas del rock´nroll que me llevan en volandas hacia el tablado. Somos un equipo, somos un grupo, somos una familia; tenemos la experiencia, el talento, las ganas, y tenemos mucho que decir.

He vuelto, cual ave fénix, al rock´nroll... y no imagináis quienes son los que me han traído de vuelta.