- Georg Cantor exploró el infinito y todas sus paradojas, dejando un gran importante legado a la matemática. Padeció una enfermedad maníaco-depresiva y acabó muriendo en una una clínica psiquiátrica.
- Ludwig Boltzmann, pionero de la física estadística, exploró la relación entre el azar y los átomos, lo que le lllevó a enunciar fórmula de la entropía (S = k log Ω) que está grabada en su lápida. Se ahorcó mientras intentaba tomarse unas vacaciones familiares.
- Kurt Gödel, el lógico que formuló el teorema de incompletitud en el campo de la lógica, algo que viene a explicar las limitaciones intrínsecas del conocimiento humano. Con signos depresión y paranoia decidió dejar de comer pensando que había una conspiración contra él.
- Alan Turing, el pionero de la computación, que no solo rompió los códigos de la máquina Enigma durante la II Guerra Mundial sino que sentó las bases teóricas de la programación y los ordenadores modernos, además de explorar la Inteligencia Artificial. Procesado y condenado por ser homosexual fue sometido a tratamiento médico de la época para «curarle», después se suicidó mordiendo una manzana con cianuro.
Conocimiento peligroso (Dangerous Knowledge)
Grandes frases que he soportado en mi vida
El bosón de Higgs, Dios y el mundo de los "entendidos"
El bosón de Higgs es, según Iker Jiménez, "el punto de inicio de todo lo que conocemos. Muchos dicen que es Dios. Y me estoy imaginando la fotografía, si es que se consigue ver esa partícula, en las portadas de libros y periódicos diciendo: «Éste es Dios»". Ésta y otras chorradas trufaron el domingo el primer segmento de Cuarto milenio, dedicado al Gran Colisionador de Hadrones (LHC), donde los físicos quieren recrear las condiciones del Universo poco después del Big Bang y detectar el bosón de Higgs, que se conoce como la partícula de Dios y cuya existencia ha sido predicha teóricamente por el modelo estándar de la física de partículas. El bosón de Higgs no se ha visto todavía y de no existir obligaría a reformular ese área de conocimiento.
La divina presentación de Jiménez dio inicio a un sinfín de estupideces, por parte de su reportero Luis Álvarez y del novelista Javier Sierra, que José Manuel Nieves, asesor científico del programa, no corrigió en ningún momento. Y eso que los disparates fueron de los de hacer época. Así, Álvarez dijo, desde el LHC, que "la cuestión es si el Vaticano va a opinar" sobre los experimentos que se van a hacer allí "y, sobre todo, si la Humanidad está preparada para contemplar el rostro de Dios por primera vez". El pobre no entiende que llamar al bosón de Higgs la partícula de Dios es sólo una forma de hablar, se lo toma literalmente y empieza a desbarrar.
Ya en el estudio, Álvarez seguía en la montaña rusa del delirio: "Es un privilegio estar ahí, en Ginebra, en esta llamada catedral de la ciencia del siglo XXI ante el nacimiento de una nueva religión". Amén. Sierra apostillaba: "Estaríamos hablando casi de la célula madre del Universo. A partir de ese bosón de Higgs, de esa partícula, aparecería la materia del Universo. Es decir, todo saldría de ahí. No solamente la materia que vemos, sino también la materia que no vemos. Hay un gran misterio al que también se enfrentan todas estas investigaciones, que es la materia oscura y la energía oscura…". Y Jiménez, que sacó a colación al LHC como la máquina del Juicio Final, sentenciaba: "Todo lo fundamental es casi desconocido".
Se lo confieso: no lo vi en directo, sino que me alertó del espectáculo el periodista Julio Arrieta. "No sé qué causaba más estupefacción, que Cuarto milenio tenga acceso al LHC -se ve que allí dejan entrar a cualquiera- o comprobar que un grupo personas puede hablar en televisión sobre algo de lo que no tiene ni la más remota idea con un desparpajo alucinante. Daban por hecho que bosón de Higgs es igual a la partícula de Dios es igual a Dios, sin que nadie ni remotamente sugiriera que el nombre es metafórico y no muy acertado", me dijo. Tras ver esa parte del programa, entiendo y comparto la estupefacción de Arrieta. ¿Y ustedes? Vean y juzguen.
En fin; es lo que tienen la física de partículas, la Mecánica Cuántica y la Relatividad: que se han convertido en el refugio de charlatanes debido a su dificultad, y a que la inmensa mayoría de personas no tiene acceso al aparato matemático que está detrás. Nos tenemos que conformar a su "traducción" del lenguaje matemático al lenguaje oral o escrito, y entonces se producen las aberraciones que se convierten en el balón de oxígeno de Íkeres y Ramthas, y dan lugar a bodrios como este, donde todo es posible.
Y eso cuando no sale un verdadero físico que comulgue con ideas religiosas, y comience a usar sus conocimientos para justificar sus creencias.
Patético
Grandes resultados de la Física: La entropía


Remordimiento en traje de noche
Un hombre gris avanza por la calle de niebla;
No lo sospecha nadie. Es un cuerpo vacío;
Vacío como pampa, como mar, como viento,
Desiertos tan amargos bajo un cielo implacable.
Es el tiempo pasado, y sus alas ahora
Entre la sombra encuentran una pálida fuerza;
Es el remordimiento, que de noche, dudando;
En secreto aproxima su sombra descuidada.
No estrechéis esa mano. La yedra altivamente
Ascenderá cubriendo los troncos del invierno.
Invisible en la calma el hombre gris camina.
¿No sentís a los muertos? Mas la tierra está sorda.
Aceleradores de partículas, las catedrales del S.XXI
Ayuda a la ciencia
Estudio de la estructura del SiC (III)


Unión NSi-CuTi


Estudio de la estructura del SiC (II)

El mundo microscópico

El estado de la educación
Permitidme tutearos, imbéciles: Cuadrilla de golfos apandadores, unos y otros. Refraneros casticistas analfabetos de la derecha. Demagogos iletrados de la izquierda. Presidente de este Gobierno. Ex presidente del otro. Jefe de la patética oposición. Secretarios generales de partidos nacionales o de partidos autonómicos. Ministros y ex ministros –aquí matizaré ministros y ministras– de Educación y Cultura. Consejeros varios. Etcétera. No quiero que acabe el mes sin mentaros –el tuteo es deliberado– a la madre. Y me refiero a la madre de todos cuantos habéis tenido en vuestras manos infames la enseñanza pública en los últimos veinte o treinta años. De cuantos hacéis posible que este autocomplaciente país de mierda sea un país de más mierda todavía. De vosotros, torpes irresponsables, que extirpasteis de las aulas el latín, el griego, la Historia, la Literatura, la Geografía, el análisis inteligente, la capacidad de leer y por tanto de comprender el mundo, ciencias incluidas. De quienes, por incompetencia y desvergüenza, sois culpables de que España figure entre los países más incultos de Europa, nuestros jóvenes carezcan de comprensión lectora, los colegios privados se distancien cada vez más de los públicos en calidad de enseñanza, y los alumnos estén por debajo de la media en todas las materias evaluadas. Pero lo peor no es eso. Lo que me hace hervir la sangre es vuestra arrogante impunidad, vuestra ausencia de autocrítica y vuestra cateta contumacia. Aquí, como de costumbre, nadie asume la culpa de nada. Hace menos de un mes, al publicarse los desoladores datos del informe Pisa 2006, a los meapilas del Pepé les faltó tiempo para echar la culpa de todo a la Logse de Maravall y Solana –que, es cierto, deberían ser ahorcados tras un juicio de Nuremberg cultural–, pasando por alto que durante dos legislaturas, o sea, ocho años de posterior gobierno, el amigo Ansar y sus secuaces se estuvieron tocando literalmente la flor en materia de Educación, destrozando la enseñanza pública en beneficio de la privada y permitiendo, a cambio de pasteleo electoral, que cada cacique de pueblo hiciera su negocio en diecisiete sistemas educativos distintos, ajenos unos a otros, con efectos devastadores en el País Vasco y Cataluña. Y en cuanto al Pesoe que ahora nos conduce a la Arcadia feliz, ahí están las reacciones oficiales, con una consejera de Educación de la Junta de Andalucía, por ejemplo, que tras veinte años de gobierno ininterrumpido en su feudo, donde la cultura roza el subdesarrollo, tiene la desfachatez de cargarle el muerto al «retraso histórico». O una ministra de Educación, la señora Cabrera, capaz de afirmar impávida que los datos están fuera de contexto, que los alumnos españoles funcionan de maravilla, que «el sistema educativo español no sólo lo hace bien, sino que lo hace muy bien» y que éste no ha fracasado porque «es capaz de responder a los retos que tiene la sociedad», entre ellos el de que «los jóvenes tienen su propio lenguaje: el chat y el sms». Con dos cojones. Pero lo mejor ha sido lo tuyo, presidente –recuérdame que te lo comente la próxima vez que vayas a hacerte una foto a la Real Academia Española–. Deslumbrante, lo juro, eso de que «lo que más determina la educación de cada generación es la educación de sus padres», aunque tampoco estuvo mal lo de «hemos tenido muchas generaciones en España con un bajo rendimiento educativo, fruto del país que tenemos». Dicho de otro modo, lumbrera: que después de dos mil años de Hispania grecorromana, de Quintiliano a Miguel Delibes pasando por Cervantes, Quevedo, Galdós, Clarín o Machado, la gente buena, la culta, la preparada, la que por fin va a sacar a España del hoyo, vendrá en los próximos años, al fin, gracias a futuros padres felizmente formados por tus ministros y ministras, tus Loes, tus educaciones para la ciudadanía, tu género y génera, tus pedagogos cantamañanas, tu falta de autoridad en las aulas, tu igualitarismo escolar en la mediocridad y falta de incentivo al esfuerzo, tus universitarios apáticos y tus alumnos de cuatro suspensos y tira p’alante. Pues la culpa de que ahora la cosa ande chunga, la causa de tanto disparate, descoordinación, confusión y agrafía, no la tenéis los políticos culturalmente planos. Niet. La tiene el bajo rendimiento educativo de Ortega y Gasset, Unamuno, Cajal, Menéndez Pidal, Manuel Seco, Julián Marías o Gregorio Salvador, o el de la gente que estudió bajo el franquismo: Juan Marsé, Muñoz Molina, Carmen Iglesias, José Manuel Sánchez Ron, Ignacio Bosque, Margarita Salas, Luis Mateo Díez, Álvaro Pombo, Francisco Rico y algunos otros analfabetos, padres o no, entre los que generacionalmente me incluyo. Qué miedo me dais algunos, rediós. En serio. Cuánto más peligro tiene un imbécil que un malvado. Arturo Pérez-Reverte |
Los factores de la crisis
Cuerdas de acero

Lentes gravitacionales

Estudio de la estructura del SiC (II)
Estudio de la estructura del SiC (I)
El leprechaun perdido (III)

El leprechaun perdido (II)


El leprechaun perdido
Profecía
"Los video juegos no tienen ninguna influencia sobre los niños. Quiero decir, si el Pac-Man hubiese influenciado a nuestra generación, estaríamos todos corriendo en salas oscuras, masticando píldoras mágicas y escuchando músicas electrónicas repetitivas"
Kristian Wilson, Nintendo Inc., 1989.
Micoscopios AFM/STM
Cygnus X-1



- Rastreo del campo gravitatorio de un sistema binario: Si observamos una estrella que gira alrdededor de la nada, desde luego lleva a pensar en una "masa fantasma" situada en el centro de giro.
- Formación de discos de acrección: Un agujero negro próximo a una estrella tiende a "comerse a la estrella", abduciendo el gas de que ésta está formada. A éste fenómeno se le conoce como "acrección", y se identifica porque el gas, al colapsar sobre el agujero negro, se calienta y emite ondas en el espectro de los rayos X.
Filosofía

Un caballo salvaje, vivía libre en el bosque, tranquilo y en paz, hasta la llegada del lobo. Temeroso del lobo, se acercó a una cabaña cercana, donde habitaba un hombre. "Hombre", le dijo, "unamos nuestras fuerzas y, juntos, derrotemos al lobo, que es un enemigo común nuestro". "Muy bien", dijo el hombre, "pero necesitaré de tu velocidad para darle alcance, tendrás que dejar que te monte". El hombre tomó su lanza y su brida, y se las colocó al caballo.
Juntos, hombre y caballo alcanzaron al lobo, y le dieron muerte. El caballo respiró tranquilo, y le dijo "Gracias, hombre, ahora puedes desmontar". "¿Desmontar?", le dijo el hombre, "...de eso nada, ¡arre!".
Moraleja: quien busca a un salvador, acaba encontrando a un dueño.
Disco tributo a Rosendo
Un nuevo comienzo

No os imaginais la fuerza de esas palabras: ilusión, honestidad, rocanrol. Tres palabras mágicas. La música es, a la vez, todo y nada en mi vida; es capaz de los más sublimes placeres y de los más horribles sufrimientos. Ella me roba y me da la vida... por eso, quizá, estoy destinado a ser "el rockero desamparado".